sábado, 25 de diciembre de 2010

¿Televisión? ¿Sofá? ¿Libros? ... retorno al planeta de los simios

De siempre me impactó el final de la película "El planeta de los simios". El momento en el que Charlton Heston avanza por la playa y acaba encontrándose con las ruinas de la estatua de la libertad es inolvidable. Tras darse cuenta de que ha llegado a Nueva York, Heston se derrumba. El astronauta Taylor es consciente de que, tras su viaje espacial, no ha ido a otro planeta sino que ha retornado a la tierra, pero en otro tiempo; probablemente tras una guerra nuclear que ha asolado al planeta provocando que los simios se conviertan en la especie dominante y los humanos pasen a ser esclavos. En definitiva, Heston se da cuenta de que hubo una vida anterior.

Yo, sin caer en el dramatismo de "El planeta de los simios", también debí tener una vida anterior. Poco a poco lo estoy viendo. En casa descubro cosas que, en otro tiempo, debieron de tener una utilidad. Por ejemplo, he descubierto que en el salón hay una pantalla, que creo que se llama televisión. Tras varias averiguaciones (va acompañada de una cosa que se llama mando a distancia), me he dado cuenta de que se pueden ver películas y otros tipos de programas de entretenimiento. Por ejemplo, hay un personaje de dibujos animados que sale en la tele, que se llama Homer, entre otros.

En las estanterías de mi estudio he visto que tengo una especie de cuadernos gordos que se llaman libros. No he podido coger ninguno. Quizá uno de estos días tenga tiempo para ver uno. No sé de qué se trata.

Ah, y en el salón tengo una especie de silla gorda que, según mi mujer, se llama sofá. Creo que las personas nos podemos sentar. Si tengo tiempo probaré si es confortable.

viernes, 24 de diciembre de 2010

jueves, 23 de diciembre de 2010

Charles Bronson defiende a los padres

Durante estos días he recordado la gran película "Los siete magníficos", con Steve McQueen, James Coburn, Yul Brynner, Eli Wallach y Charles Bronson, entre otros. Sin duda, un auténtico largometraje de los de antes, donde los buenos son buenos y defienden a los pobres de los ataques de los más malvados.

La historia es sencilla: un pueblo mexicano habitado por agricultores y granjeros es avasallado y chantajeado una y otra vez por una banda de delincuentes, encabezados por Calvera. Hartos de la situación, los representantes del pueblo viajan a Estados Unidos en busca de alguien que les ayude. Allí contactan con Brynner quien, conmovido por la oferta (los agricultores, que tienen muy poco dinero, ofrecen todo lo que tienen), decide apoyarles y recluta a otros seis pistoleros para ir a México a pelear.

En este sentido, me he acordado del papel que hace Charles Bronson, Bernardo O'Reilly, un pistolero de origen mexicano e irlandés, quien entabla amistad con algunos de los niños del pueblo mexicano. En una de las escenas, estos niños critican a sus respectivos padres, a los que califican de cobardes por no luchar. Bernardo, contrariado por las palabras de sus jóvenes amigos, se dirige a ellos y les da unos azotes, además de abroncarles. La respuesta del pistolero es que no debían de criticar a sus padres porque son verdaderamente unos valientes al tener hijos y criarlos día a día.

Los niños, pese a la bronca, acaban queriendo mucho a Bernardo, quien muere en la batalla final contra los  bandidos de Calvera. En una de las escenas finales, los niños llevan flores a la tumba del pistolero que encarna Charles Bronson.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Tarzán, 'boy' y la leche entera

El sábado pasado, no sé muy bien por qué motivo, me acordé de la película "Tarzán y su hijo", del inolvidable Johnny Weissmuller. Y especialmente de la escena en la que el rey de la selva encuentra a un bebé (que luego sería su vástago) en un avión accidentado en la selva. El crío es, milagrosamente, el único superviviente. Tarzán recoge al niño y se lo lleva a su casa. Una vez allí, y al darse cuenta de que el bebé tiene hambre, el gran mono blanco ofrece a 'boy' un gran pedazo de carne para saciarse (no sé qué carne era, pero viviendo en la selva, podrían ser unas chuletas de gacela).

Claro, el bebé, que todavía no sabía hablar, ni se acercó al trozo de carne. Menos mal, que unos instantes después, Jane, la compañera-esposa-pareja sentimental de Tarzán, llega a la casa y descubre a 'boy'. Jane es, por supuesto mucho más lista, y decide dar leche al bebé. No recuerdo de qué animal es extraída la leche, pero gracias al apoyo lácteo, 'boy' resiste y se convierte en el hijo de Tarzán. Supongo que sería leche entera.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Lennon, los Beatles y las Islas Orcadas

Se acaban de cumplir 30 años del asesinato de John Lennon. Sí, 30 años. Aún recuerdo cuando, a principios de la década de los 80 del siglo pasado, se bautizó con su nombre el nuevo paseo creado entre la calle Doctor Esquerdo y el nuevo parque de Roma en Madrid, y al que se bautizó con su nombre. Una paseo creado por donde circulaban con anterioridad las viejas vías del tren que unía Madrid y Arganda. Así, puedo decir que un recién desaparecido John Lennon surgió en mi infancia.

Pero, dejando ese recuerdo, hoy ha sido un día de homenajes a Lennon y, casi al mismo tiempo, a los Beatles. Son tantas canciones que hacer un resumen sería casi imposible. Me quedaré con "I should have know better", interpretada recientemente por un colega mío en un concierto. Un gran acierto en la elección, al hacerla coincidir con este singular y emotivo aniversario.

Todo han sido elogios porque, a estas alturas, los seguidores de los Beatles se cuentan por millones en todo el mundo. Jóvenes y, obviamente, no tan jóvenes, porque el cuarteto de Liverpool tiene (y lo escribo en presente) fans que ya están entrados en edad. Seguro que alguno y alguna habrá dirigido hoy la mirada hacia atrás en el tiempo y ha rememorado...

Hace algunos años, en un viaje por Escocia, subimos hasta las Islas Orcadas, al norte de las islas británicas. Y fuimos a dormir a un Bed & Breakfast que estaba regido por una señora ya bastante mayor, casada con un hombre ya jubilado, que había trabajado en las plataformas petrolíferas del Mar del Norte. Cuando llegamos era de noche y prácticamente nos fuimos a la cama nada más llegar. Pero, por la mañana, al bajar al salón a desayunar, tuve la sensación de viajar muchos años atrás. Y es que el comedor estaba repleto de posters de los viejos albumes de The Beatles, con fotos de John Lennon, Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison. No sólo eso, también tenía enmarcados reproducciones de los discos de oro del popular grupo. Sus caras, sus instrumentos, los títulos de sus canciones por aquí y por allá.

Yo, tras ver aquella decoración, le comenté que era una verdadera fan de los Beatles. Ella, por supuesto, asintió y comentó que eran su grupo favorito. De hecho, nos dijo que los había visto actuar en directo varias veces en diversas actuaciones en las islas. Si tocaban en algún sitio cerca, pues iba. No voy a decir las ciudades porque, aunque las dijo, no me acuerdo. Por sus palabras, en un inglés con un cerrado acento de Escocia, entendí que había seguido al grupo durante bastante tiempo.

Quizá, y esto es invención mía, durante un tiempo fue de aquellas 'locas' que iban a los conciertos y se desgañitaban a chillar tirándose de los pelos cuando la música empezaba a sonar. A lo mejor era de las que les arrojaba su ropa interior en un signo de amor, pasión y fidelidad. Lo que es seguro es que, durante su juventud, la dueña del Bed & Breakfast pasó muchas horas escuchando los discos de vinilo de los Beatles en uno de los antiguos  tocadiscos de aguja. Y sonaría así:

I should have known better with a girl like you,
That I would love everything that you do;
and I do, hey, hey, hey, and I do.
Whoa, whoa, I never realized what a kiss could be,
This could only happen to me;
can't you see, can't you see?
That when I tell you that I love you, Oh,
You're gonna say you love me too,
Ooh, ooh, ooh, ooh, oh,
And when I ask you to be mine,
You're gonna say you love me too.
So, oh, I should have realised a lot of things before,
if this is love you´ve got to give me more
give me more, hey hey, give me more
Whoa, whoa, I never realized what a kiss could be,
This could Only happen to me;
Can't you see, can't you see?
That when I tell you that I love you, oh,
You're gonna say you love me too,
ooh, ooh, ooh, ooh, oh,
And when I ask you to be mine,
You're gonna say you love me too.
You love me too,
You love me too.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Queso manchego y bonito del norte Repsol

Esta mañana me ha venido a la cabeza un anuncio de hace muchos años. Aunque sólo lo recuerdo de manera un tanto difusa, me acuerdo de un vendedor, no se de qué exactamente, que llamaba al timbre de una casa con la intención de vender algo, pero no le abrían. O si le abrían, tras escuchar brevemente lo que ofrecía, le cerraban la puerta. Es posible que estuviera tratando de vender una enciclopedia o una colección de algo por fascículos. 

Lo que sí he podido recordar es que, en una de las intentonas, el vendedor se disfraza de abuelita rural y ofrece a los dueños de la casa "queso y miel de la Alcarria".Creo que al final no tenía demasiada suerte pero, sinceramente, era un pesado.

¿Por qué me ha venido a la memoria este anuncio? Pues mi sencillo. He ido esta mañana a la gasolinera (de Repsol) y, al ir a pagar, la dependienta me ha dicho que sí quería algo más. He dicho que no porque me tenía que ir a trabajar pero, inasequible al desaliento, me ha ofrecido naranjas de Valencia (muy naranjas, por cierto), aceite de Córdoba, bonito del norte, aceitunas andaluzas, queso manchego... y creo que alguna legumbre que podrían ser judías. He puesto como excusa que me tenía que ir a la oficina y que no me podía llegar nada y la dependienta, muy buena comercial, me ha respondido que "no hay problema, estas latas de aceite están acostumbradas a ir y venir".

En estas circunstancias, además de agradecer las gastronómicas ofertas de Repsol, he reflexionado y me he dado cuenta de que la gran petrolera española ha iniciado una diversificación de su negocio. Nada de vender gasolinas, gasóleos, butanos o gas natural, entre otros productos; ahora, en crisis, hay que comercializar todo lo que sea menester. No se, no se, pero a este paso, Repsol acaba haciendo la competencia a Día, Carrefour, Opencor, Alcampo, Ahorra Más...

martes, 7 de diciembre de 2010

La pulpería de los valientes

Desde esta humilde tribuna quiero, primero dar la enhorabuena, y segundo, desear toda la suerte del mundo a los osados emprendedores (que no tengo ni idea de quienes son) que han decidido abrir una pulpería-merendeiro en el número 14 de la avenida de Machupichu de Madrid. En estos tiempos que corren, abrir un restaurante, de un tamaño casi gigantesco, como el que están ultimando, tiene un mérito enorme. Aún diría más, hay que ser unos auténticos valientes para iniciar ese proyecto en una época en la que los bolsillos de la gente no pasan por su mejor momento.

Si mis condiciones económicas lo permiten, pienso acudir a degustar unas raciones de pulpo 'a feira', que es una auténtica delicia: con su aceite, su pimentón, sus patatas gallegas... y esa textura blandita. Si no es así, y mis bolsillos se resienten, me limitaré a soñar con el deseo de tomarme un pulpito. ¡Uummmm! 

Y me conformaré con escuchar a Siniestro Total...

"El Sil lleva el agua,
el Miño la fama,
nosotros la gloria,
Galicia nos ama"

sábado, 4 de diciembre de 2010

To er mundo e güeno, pese a los controladores aéreos

Como diría Manuel Summers, que en paz descanse, to er mundo e güeno o, incluso, to er mundo e demasiao.

Viendo el caos que hay organizado en los aeropuertos españoles por culpa de los controladores, con Barajas a la vanguardia de los líos, es de agradecer el respeto, educación y paciencia de los afectados. En días como ayer y hoy, se puede ver que la gente es muy buena. Nadie ha roto nada, nadie ha querido quemar el aeropuerto, no ha habido ningún linchamiento... Y estar atrapado en un aeropuerto, lejos de casa, con frío, con los niños a cuestas, o perdiéndose un acontecimiento familiar, no es algo fácil.

Por favor, que nadie se atreva a decir que los españoles no son civilizados. 

viernes, 3 de diciembre de 2010

"Aterriza como puedas" y los controladores aéreos

Menuda la que han montado los controladores. Menos mal que no tengo que volar. Pero a veces, las bromas del destino pueden ser muy graciosas, obviamente, si no eres afectado. Y es que Antena 3 TV, a través de su canal Neox ha programado la emisión de la película "Aterriza como Puedas". Esperemos que no emitan la película en las pantallas de los aeropuertos españoles.

jueves, 2 de diciembre de 2010

El superpupas me aleja de Dublín

El retorno del superpupas me ha provocado varias grandes decepciones. Nuestro glorioso Atlético de Madrid va a quedar eliminado de la Europa League, el torneo del que actualmente es campeón. Bueno, al menos será campeón hasta mayo. Del partido de ayer poco voy a decir, creo que al hablar del superpupas lo dejo todo claro.

La gran decepción no es otra que la final de la edición actual de la Europa League va a ser en Dublín, mi querida Dublín, my loving Dublin. Ya sé que no es nada fácil repetir una final pero, soñar es gratis. Con lo bonito que habría sido acudir al partido, probablemente en el Landsdown Road, que creo que ha sido remozado. Un estadio donde se han jugado mucho partidos del Cinco Naciones (ahora Seis Naciones) de Rugby.

Además, lo placentero que habría sido tomarse unas pintas de Guinness o Kilkenny o Smithwicks en el Auld Dubliner, o el Gogartys, o el Temple Bar Pub o en el... Nuestro glorioso debutó en el Copa de Europa allá por los años 50 jugando en Dublín frente al Drumcondra. Habría sido muy bonito volver a jugar a Irlanda.

En fin, el superpupas, más que recordar el duelo contra el Drumcondra, ayer, en su duelo contra el Aris, rememoró el partido contra unos que se llamaban algo así como el OFI Creta que también nos pusieron bonitos. ¡Fuck!